martes, diciembre 11, 2018
CienciaSalud

¿Tiene cura el cáncer?

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La respuesta es: SÍ, pero depende del tipo de cáncer y de la capacidad de reacción del sistema inmune de cada persona; o sea, NO todo cáncer se puede curar; también, depende de la fase o etapa en que se encuentre esta patología y de cuánto se haya propagado la enfermedad en el cuerpo de la persona.

Cáncer curado: significa que el cáncer ha desparecido, sin posibilidad de regresar.

Cáncer en remisión: significa que el cáncer ha desparecido pero es probable que aparezca nuevamente.

Los médicos, especialmente los oncólogos, saben o deben saber cuándo puede regresar el cáncer, si es que va a regresar. Por ejemplo, el cáncer de testículo puede volver en un período aproximado de tres años; el cáncer de mama probablemente reaparezca en 14 o más años, incluso puede aparecer después de 20 años.

No se puede negar que los tratamientos contra el cáncer han mejorado notablemente; las expectativas de vida, después de un cáncer, han aumentado considerablemente, con buena calidad de vida para las personas que se han visto afectadas por este terrible flagelo.

De la cantidad de información que manejen los médicos, del sentido de responsabilidad y profesionalismo de éstos, depende qué tipo de información válida o acertada se le brinda al paciente de cáncer.

¿De qué depende la potencial cura del cáncer?

Depende de muchas cosas, por ejemplo:

  • Tipo de cáncer que se tenga; hay unos fáciles de curar, otros más difíciles de tratar y/o curar y algunos que son incurables.
  • La prontitud con que se detecte el cáncer; cuanto más rápido se detecte un cáncer, mayor posibilidad de curación habrá.
  • Si se ha diseminado o no, velocidad de propagación y cuánto se ha diseminado; generalmente es más fácil de curar el cáncer que no se ha diseminado.
  • Edad y estado de salud de la persona o paciente; en algunos casos, una cirugía puede ser arriesgada o tener desenlace fatal si la persona es de avanzada edad o tiene salud precaria.
  • Cada cáncer y cada paciente son distintos Los médicos saben / sabrán cómo hablar a cada paciente de cáncer y si hay o no posibilidades de erradicación parcial o definitiva del cáncer.

Aunque no siempre se puede curar el cáncer, es probable que con tratamiento adecuado el paciente de cáncer incremente sus expectativas de vida, incluso llevar vida digna a pesar de su patología.

El tratamiento correcto puede garantizar a un paciente de cáncer varios meses o años con buena calidad de vida. En casos en no se puede curar el cáncer, sí se pueden sus síntomas, como el dolor, vértigo y otros.

El tratamiento que se sigue para un cáncer incurable se conoce como cuidado paliativo o atención que se brinda a los pacientes con enfermedades graves, el cual consiste en aliviar el sufrimiento, mejorar la calidad de vida del paciente y su familia, pero que se sabe que no va a curar la enfermedad como tal.

¿Qué significa cáncer en remisión?

En general, hay dos tipos de remisión:

  • Remisión completa: Cuando el cáncer desaparece después del tratamiento sin dejar rastros visibles. No se debe confundir con una cura, porque todavía pueden quedar células cancerosas remanentes que no puedan ser detectadas por los médicos.
  • Remisión parcial: consiste en una reducción significativa del cáncer. La remisión parcial no constituye una cura, porque la patología todavía permanece en el paciente.

¿Cómo tratar el cáncer?

Los tratamientos más comunes son: cirugía, quimioterapia y radioterapia; también hay otras opciones, como: terapia dirigida, inmunoterapia y terapia hormonal láser, entre otras.

  • Cirugía: tratamiento común para tratar diversos tipos de cáncer; en general, consiste en extraer la masa de células cancerígenas o tumor y algunos tejidos circundantes. Algunas veces, la cirugía se practica con el fin de aliviar los efectos secundarios causados por el tumor.
  • Quimioterapia: consiste en usar fármacos para eliminar las células cancerígenas. Los fármacos se pueden aplicar por vía oral, por medio de inyección intramuscular o por vía intravenosa (directamente en un vaso sanguíneo). Los fármacos se pueden administrar al mismo tiempo o por separado, uno después de otro.
  • Radioterapia: en este caso, se utilizan radiografías, partículas o gránulos radiactivos para disminuir o eliminar las células cancerígenas. Las células cancerígenas crecen y se dividen mucho más rápido que las células normales, se convierten en inmortales. Entonces ¿Cómo actúa / funciona la radiación? La radiación es perjudicial para las células que crecen rápidamente, por eso, la radioterapia afecta más a las células cancerígenas que a las células normales. La radioterapia evita que las células cancerígenas crezcan y se multipliquen rápidamente, lo que implica la muerte de las células cancerígenas.

Con relación a la radioterapia, se distinguen dos tipos principales:

  • Radioterapia externa: De uso más común. Consiste en bombardear desde afuera (del cuerpo) con rayos X, partículas o gránulos radiactivos.
  • Radioterapia interna. Esta forma proporciona radiación dentro de su cuerpo. Se puede aplicar a través de semillas radiactivas que se colocan dentro o cerca del tumor; un líquido o una pastilla que usted ingiere; o a través de una vena (intravenosa o IV).
  • Terapia dirigida: en esta, se utilizan fármacos para evitar que el cáncer crezca y se propague rápidamente. Este tratamiento causa menos daño a las células normales que en otros tipos de terapias o tratamientos.
  • La quimioterapia estándar: elimina las células cancerígenas y algunas células normales. El tratamiento dirigido se enfoca en puntos específicos (moléculas) de las células cancerígenas. El fármaco bloquea las células cancerígenas para que no puedan propagarse.

Los fármacos de terapia dirigida funcionan así:

  • Detienen el proceso que provoca que las células cancerígenas y se multipliquen.
  • Hace que las células cancerígenas mueran por su propia cuenta.
  • Ataca elimina directamente las células cancerígenas.

Las terapias dirigidas se administran por vía oral (pastillas) o por vía intravenosa.

  • Inmunoterapia: es un tratamiento para el cáncer que depende de la capacidad del sistema inmunitario para combatir infecciones. Esta terapia se basa en sustancias producidas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para fortalecer el sistema inmunitario y que éste, de paso, combata el cáncer. Esto ayuda a la eliminación de las células cancerígenas.

La inmunoterapia trabaja así:

  • Detiene o frena el crecimiento de las células cancerígenas.
  • Evita que el cáncer invada otras partes del cuerpo.
  • Fortalece el sistema inmunitario para que este elimine las células cancerígenas.
  • Terapia hormonal: se utiliza para tratar ciertos tipos de cánceres que se alimentan de hormonas; entre estos, se pueden mencionar: cáncer de mama, cáncer de próstata y cáncer de ovario.

Esta terapia utiliza fármacos para detener o bloquear las hormonas del cuerpo que alimentan a estos tipos de cánceres, frenando el crecimiento de las células cancerígenas.

La cirugía implica extraer órganos que producen hormonas: ovarios o testículos.

Los medicamentos se administran por vía oral (pastillas) o vía intravenosa.

  • Hipertermia: consiste en la utilización de calor para deteriorar y eliminar las células cancerígenas sin afectar las células normales.

Se utiliza para (en):

  • Una zona específica de células, por ejemplo, un tumor.
  • Partes específicas del cuerpo, por ejemplo, un órgano, una extremidad…
  • Todo el cuerpo.

El calor se aplica por medio de una máquina externa, a través de una aguja o por medio de una sonda que se coloca directamente en el tumor.

  • Terapia láser: esta utiliza un estrecho haz de luz, enfocado en las células cancerígenas con el fin de destruirlas.

La terapia láser se puede utilizar para:

  • Desintegrar tumores y neoplasias pre-cancerígenas
  • Reducir tumores que estén bloqueando un órgano o una glándula: el estómago, el colon, el esófago…
  • Tratar los síntomas del cáncer, por ejemplo, el sangrado u otros.
  • Sellar las terminaciones nerviosas para reducir el dolor después de una cirugía.
  • Sellar los vasos linfáticos para reducir la inflamación y evitar que las células del tumor se propaguen, después de una cirugía.

La terapia láser a menudo se aplica a través de un tubo extremadamente delgado e iluminado que se introduce en el cuerpo. Mediante fibras delgadas, en el extremo del tubo, se dirige la luz hacia las células cancerígenas. Los láseres también se aplican sobre la piel.

En muchos casos, los láseres se utilizan en combinación con otros tratamientos para el cáncer, por ejemplo, radioterapia y quimioterapia.

  • Terapia fotodinámica: es una inyección de un fármaco sensible a un tipo especial de luz. El fármaco permanece en las células cancerígenas más tiempo del que permanece en las células saludables. Una vez realizado el procedimiento anterior, un médico dirige la luz de un láser u otra fuente a las células cancerígenas. La luz transforma al medicamento en una sustancia que ataca y suprime las células cancerígenas.
  • Crioterapia: se conoce también como criocirugía, en esta se utiliza gas extremadamente frío para congelar y destruir las células cancerígenas. Algunas veces, se utiliza para tratar células que podrían convertirse en cáncer (conocidas como células precancerosas) en la piel o en el cuello del útero; también, se pueden utilizar instrumentos especiales para aplicar la crioterapia a tumores internos, como tumores hepáticos o de la próstata.

El cáncer probablemente puede reaparecer después del tratamiento farmacológico o radioterapia usado(a) para combatirlo. Esto es posible si el tratamiento no eliminó todas las células cancerosas.

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